viernes, 13 de noviembre de 2015

HUMILDAD… LA HUELLA SUTIL DEL LIDERAZGO


En el Leonismo entendemos como nuestra Visión el “Liderar las actividades de servicio humanitario y a la comunidad en todo el mundo”. Esto, necesariamente, nos lleva a buscar captar personas con dotes de liderato y promover esa cualidad en los socios, como mecanismo para poder fortalecer nuestro servicio.

En la medida que el Leonismo desarrolla nuevos líderes, en esa medida se cumple nuestra Visión. Y es que el Liderato, como una competencia interpersonal, permite conducir a otros hacia la consecución de metas comunes. Nos acerca al objetivo final… ¡El servicio!

El liderato de un individuo puede definirse en diferentes niveles, en función de lo que motiva a otros a seguirlo. Y es que existen cinco modelos diferentes de Líder:


  • Líder por Posición; la gente sigue porque tiene que hacerlo. Su influencia no se extenderá más allá de los límites establecidos en la descripción del trabajo.
  • Líder por Relaciones; la gente lo sigue porque desean construir relaciones laborales o personales. Lo siguen porque quieren.
  • Líder por Producción; la gente lo sigue por como se ha desempeñado en sus actividades. Por lo que ha hecho en la organización.
  • Líder por Desarrollo Humano; la gente lo sigue por lo que ha hecho por ellos.
  • Líder por Personalidad; la gente lo sigue a usted por el respeto que usted se ha ganado por su desempeño personal y profesional. La gente lo sigue por lo que usted representa.
La propia pureza del Leonismo nos lleva a analizar el estilo de liderato que deseamos para nuestra organización. Por ello, veamos los efectos de cada una en nuestras actividades:


  • Líder por Posición: Es el León que defende la importancia de la institucionalidad. Sustenta en reglamentos y estatutos su postura. Sin embargo, puede fomentar la autocracia en las actividades, dando a quien detenta determinado cargo el aura de que siempre tiene la razón, siendo infalible e incuestionable. Son personas que no son capaces de aceptar un error o ceder en una posición.
  • Líder por Relaciones: Siempre amigables y solícitos, tienden puentes con total naturalidad. Siempre con una sonrisa y una palabra cuando la necesitas. Su mayor mérito es que suelen estar bien con todos. No toman partido en discusiones y apoyan en lo que pueden. Sin embargo, son de pocas propuestas o soluciones.
  • Líder por Producción: Son líderes que inspiran, proactivos y de gran valía. Son el motor de nuestras actividades. Servidores por naturaleza. Se entregan al servicio, promoviendo ideas y proyectos. Cuando encuentran una posibilidad de servicio, la presenta con argumentos, opciones y acciones. Por otro lado, suelen poner primero la actividad de servicio que a los servidos. Se centran en hacer, más que en ser.
  • Líder por Desarrollo Humano: Servidores por naturaleza. Siempre atentos a las necesidades y a poner las manos para otros. Están en todas pas acciones, aunque sea de manera individual. A la larga, pueden generar figuras de culto, mostrando en ocasiones características contagiosas y que conllevan a magnificar las acciones. Muchas veces buscan crear un problema para poder solucionarlo y ganarse el “compromiso” de otros. Son hábiles para generar “seguidores” a través de las ayudas.
  • Líder por Personalidad: Son los “Líderes Morales”. La gente observa su modo de ser, su cordialidad, entrega y manejo. Acá podemos encontrar a los Leones de blanca melena. Los que nos aconsejan y guían.
Este análisis puede entenderse como tendencioso, pero resulta más en un alerta, pues del reconocimiento temprano de los líderes podemos brindar mejores resultados.

Y es que el líder no es aquel que detenta un cargo de Liderato porque quiere, porque conviene o porque le toca. En el Leonismo necesitamos líderes capaces; con formación y experiencia, claro; pero con verdadero sentido social, humildad, calidad de servicio y apego al movimiento y no a “tendencias”.

En el Leonismo, un líder demuestra su fortaleza, no su fuerza. No necesita avasallar, pues es más un servidor. No busca reconocimiento personal sino del equipo. Un líder no necesita hacerse notar; sus acciones no pasan desapercibidas. Cuando un líder se equivoca, es capaz de asumir su error, sin miedo a críticas; ¡Es su mayor crítico!

Esto nos habla de una verdadera nobleza de corazón, que no oculta su coraje sino que lo blinda con el más fuerte elemento posible: ¡La humildad! En el Leonismo, el liderato es rotativo, pues se define de los proyectos que se necesitan.

Y es que, en el Leonismo no hay recompensas. Los Leones no buscamos méritos. Los Leones estamos para llevar un solo galardón. Los Leones tenemos una sola misión: ¡NOSOTROS SERVIMOS!

L. Audy Francisco Puyosa
Club de Leones Maracaibo Ciudad del Sol

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